Comenzamos un nuevo curso en "La redacción con los blogs". La gran mayoría de las nuevas entradas están pensadas para personas con un nivel consolidado de expresión escrita e hipertextual. Hemos de ir superándonos poco a poco, somos tiempo, evolución, transformación, novedad y viento. Bienvenidos a la nueva temporada 2010/2011


La redacción con los blogs encierra un plan de redacción. ¿Por qué con los blogs? ¿Y por qué no? Los blogs representan “internet sin esfuerzo”, internet al alcance de todos.
Y esa gran facilidad de manejo es la que me ha llevado a desarrollar este plan de redacción con los blogs. Los principales contenidos del área de lengua y las características esenciales de los blogs se asocian en este plan de redacción. El contenido y la herramienta. La palabra y su medio de difusión. En el pasado escribir y leer era cosa de papel y bolígrafo. Luego fue cosa de ordenador y procesador de textos. Ahora la alfabetización consiste en manejar, adecuadamente, las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC).
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viernes, 19 de noviembre de 2010

La dualidad, la paradoja, el contraste en un poema colectivo




Fíjate en este poema de Pedro Salinas. Qué intenso y profundo y a la vez qué simple de estructura. ¿Qué tenemos? Una declaración inicial de intenciones con una gran paradoja: Quería conocer tu alma y la tenías tan clara que esa misma claridad me impidió encontrarla. ¿Lo entiendes? Los sentimientos nos ciegan.

Luego el poema continúa de contraste en contraste, de malentendido en malentendido, de imagen en imagen (camino, puerta, escala, ...) Con dos claros movimientos, uno de búsqueda, otro de desencuentro.

Hasta que se llega al final, un final de desconsuelo eterno: "Me quedé para siempre, sentado en las vagas lindes de tu alma"

El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.

Busqué los atajos
angostos, los pasos                         A
altos y difíciles...

A tu alma se iba
por caminos anchos.                      B


Preparé alta escala
-soñaba altos muros-
guardándote el alma-

pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.

Te busqué la puerta
estrecha del alma,

pero no tenía
de franca que era,
entradas tu alma.

¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?

Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.

(De Presagios.)

Para nuestro poema colectivo vamos a amplificar la parte central del texto. Dejaremos su inicio y su final:

El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.

...............
...............
...............

................
................

¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?

Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.

Tan solo tenemos que aportar series de contrastes con esos dos movimientos que antes he comentado: la búsqueda y el desconsuelo. Movimiento A y movimiento B. Que yo sé que eres capaz. Espero tus aportaciones. Pocas veces podemos codearnos con un poema de esta intensidad. Este de Salinas es profundo, profundo. Sin concesiones. Un puntito cursi pero sin florituras. Reconociendo la imposibilidad de conectar plenamente con el otro.

29 comentarios:

  1. Busqué en tus palabras
    en tus gestos, tus hazañas
    el alma tuya era presa
    tu conciencia enredada.

    Siempre me quedo
    en las puertas
    siempre esperando
    tus palabras.

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  2. Yulen Ramos

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    ¿Y los picos elevados?
    ¿Y los altos y los bajos?

    Sólo hallé más vacío
    en tu pulcra plenitud.
    Ni una pizca de brío
    en el alma y su ataúd.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  3. el alma tenias
    brillante cual estrella
    que yo era incapaz de contemplarla
    ni de encontrar sus puertas

    andé por oscuros senderos
    buscando como poder atarte
    sin ver que, con refulgentes hilos
    me atabas sin tan siquiera mirarme

    me aceptaste aún viendo mi alma vacía
    que roe y consume mi espiritu
    y con tu pureza y tu luz me guías
    conduciendo y guiandome con ímpetu

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  4. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Desiertos enteros
    cruzé por tenerte,
    sed, hambre y miedo
    sufrí para alcanzarte.

    Tu alma estaba en el bosque,
    en un río cristalino...

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  5. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    ¿Por qué no te encuentro?
    ¿Por qué me haces esto?

    Me desesperé en tu búsqueda,
    me volví loca sin tu querer.
    Me ilusioné con un encuentro,
    que jamás pudo ser.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  6. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Lejanía distanciaba,
    rápido tomaba
    iniciativa aparente,
    demasiado insuficiente.

    Huracán de calma,
    justo como tu alma.
    Barrera efímera
    si saltas, mortífera

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  7. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Tan frío surgía
    tu ser tan perfecto,
    que yo nunca pude
    mostrarle mi afecto.

    Fuera por entonces,
    mi amargo dolor.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  8. Júlia Alonso:

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Buscando el espectro
    Entre tanta maleza
    Persiguiendo la luz
    Ocultada entre sombras

    Siguiendo el camino
    Cayendo y saltando
    Perdido entre nubes
    Muriendo y soñando

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  9. Cristina Borrull:

    El alma tenías
    tan clara y abierta
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Buscaba tu cuerpo
    te tenía en el pensamiento
    imaginaba tantas cosas...
    te sentía dentro, muy dentro

    He vuelto a hacer caminos
    he revivido lugares por las cumbres
    he contemplado el horizonte infinito
    te vuelto a sentir.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa dónde?
    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  10. Tamara Soria

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Creí perderte en la oscuridad de la noche,
    te busqué y te amé,
    pero nunca pude encontrarte.

    Creí tenerte, creí adorarte,
    pero tu imagen se desvaneció
    y me esperanza contigo murió.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  11. Jorge Moraleja Herrera


    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Comparé tus sombras con las
    de las esquinas para encontrarte
    Iba andando por las lindes de tu alma
    y solo quería buscarte.

    Mi busqueda se iba diluyendo
    mientras paseaba por tus recuerdos

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  12. Marta Vergés

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Te busqué tras las sombras
    de las colinas de tu alma,
    por las sierras y las montañas
    que campaban a sus anchos.

    Se agotaba mi ilusión
    y lo poco que me quedaba de pasión.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

    ResponderEliminar
  13. carla Arredondo dijo...

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Parecía desierta
    Callada en calma
    Tan lejos de mi..
    Se hizo extraño mirarla

    Tanto que no volví a ver
    Cegado por la angustia de mí ser
    Deseaba acabar donde empecé
    Pero nunca lo supe hacer i entre

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  14. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Intenté buscar la manera,
    la manera de conocer
    tu bella alma

    Pero me perdí.
    Queriendo conocer
    esa alma tuya,
    me perdí.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  15. Enric Cullell

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Busque tu alma a ciegas
    por bosques, mares y montañas,
    ni la muerte, ni nada me paraba,
    porque mi amor por ti,
    me esperanzaba.

    Pero por más que buscara,
    más de ti me alejaba
    y allí no sabía…

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  16. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Curiosa manera
    con la que querías
    mostrarme tu bello
    y dulce encanto.

    Trate de alcanzarte
    con una mirada...

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  17. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Busque en tus hechos, actos
    y comportamientos
    para encontrar una pista
    para hallar tu alma
    Pero tu alma era virgen, libre
    y sin prisión, y no se encontraba
    presa en tus palabras.

    Alma misteriosa y audaz.Como alcanzarte?
    Como conseguir observarte?

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  18. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Busqué por los rincones
    más pequeños de este grande mundo
    entre la hierba, entre arbustos...

    Cuando parecía ya que realmente
    encontraba la entrada
    resultó ser todo mentira,
    mi alma me engañaba.

    Y e quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  19. Bárbara Lázaro Cuadra

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Con llabe estaba cerrada,
    pero seguia abierta cuando alguien la encontraba.
    Busqué en lo más profundo de tu alma pero no encontre nada.

    Ese nada que satisfacia mi todo,
    esa brisa de amor que cegaba mi corazón.
    Y así...

    me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  20. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Busqué las sendas mas oscuras,
    los caminos mas profundos y escondidos,
    busqué que se hayaba realmente en tu alma.

    En tu alma solo encontre la eterna franqueza,
    pensamientos puros e infinitos
    y humildad ante un alma tan transparente.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  21. Alba Arenas

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Busqué tu alma,
    con llave cerrada,
    en cada rincón,
    pero nunca estaba.

    No encontré la puerta,
    ni las palabras
    para entrar en tu alma.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  22. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Estaba tan cerca,
    y a la vez tan lejos,
    y aún mirándote a los ojos,
    parecía una roca.

    Impenetrable,
    inalcanzable,
    pero me intenté colar
    y casi pude entrar.

    ¿Era posible?
    No, es demasiado…

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  23. Alba López Gancedo20 de febrero de 2011, 13:48

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma

    Intente indagar
    en tu vereda,
    engorrosa y enrevesada

    Tu esencia,
    se evadía lentamente
    sin poder detenerla

    Soñando con tu alma
    yo me impulsé

    Pero tu esencia
    se me escapaba,
    de entre mis dedos


    Rebusque de manera incansable
    por aquel paso tan inaccesible

    Pero no encontré
    ningún paso,
    de tan portentosa que era tu alma

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  24. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Busqué e intenté
    encontrar el calor
    por toda tu alma

    Resultó ser
    que fría la tenías

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

    ResponderEliminar
  25. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Como un oasis
    en el desierto,
    tu alma
    al descubierto

    Corrí hacia ella,
    lleno de ilusión
    inconsciente de que,
    era mera ilusión.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.



    Blai Pineda

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  26. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Un ser tan ardiente,
    tan apasionado,
    tan gigante,

    Que me congelaba con solo un suspiro.

    Algo tan sincero,
    unos ojos tan limpios,
    y los gestos sencillos,

    Que me ofuscaban con una simple caricia.
    Ese, eres tú.

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  27. Ivan Tirado Barquero25 de febrero de 2011, 8:54

    El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Te buscaba,
    pero nunca te encontraba.
    Lleno de llantos,
    yo te buscaba.

    Por que no puedo entrar?
    Siempre me quedaré,
    con ganas de conocer tu alma.

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

    ResponderEliminar
  28. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.


    Buscaba y no encontraba,
    ojos abiertos, vista cerrada
    y aun así, no te encontraba.


    Facilidad de ver,
    dificultad del tener,
    y aun así, esperanzaba.


    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?



    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

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  29. El alma tenías
    tan clara y abierta,
    que yo nunca pude
    entrarme en tu alma.

    Como si estuviera
    todavía en el aire.
    Intente encontrar
    La travesia hacía ti.

    Sonrisas forzadas acarician
    mi cara cantando en mi oído.
    Procure superar los muros
    Que me impedían ir hacia ti.

    Pero encontré un nuevo camino
    Demasiado perverso.

    Preparé alta escala
    -soñaba altos muros-
    guardándote el alma-

    pero el alma tuya
    estaba sin guarda
    de tapial ni cerca.

    Te busqué la puerta
    estrecha del alma,

    pero no tenía
    de franca que era,
    entradas tu alma.

    ¿En dónde empezaba?
    ¿Acababa, en dónde?

    Me quedé por siempre
    sentado en las vagas
    lindes de tu alma.

    Vintu Stefan Silviu

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